Ahora encuentro la noche, tan efímera y radiante, enrojeciendo los vestidos de tu voz...el ángel entre gorriones
Ahora tus cruces se hacen versos, débiles sombras sujetando mi débil árbol, entre senderos de serenos ramajes, descubriendo ambrosía en tu belleza
Amada solo en la soledad de la noche, un despiste originó los soplos del viento, amada lejos del fatídico vergel, tu crimen oculto con el silencio del amanecer
Y ahora arrecian tus palabras enmudeciendo tus singladuras, asoman tus esqueléticos pies bajo mi barro. Callas en la ladera de mis pensamientos, no hables sin que te escuchen las flores, no hables...
Ahora tus cruces se hacen versos, débiles sombras sujetando mi débil árbol, entre senderos de serenos ramajes, descubriendo ambrosía en tu belleza
Amada solo en la soledad de la noche, un despiste originó los soplos del viento, amada lejos del fatídico vergel, tu crimen oculto con el silencio del amanecer
Y ahora arrecian tus palabras enmudeciendo tus singladuras, asoman tus esqueléticos pies bajo mi barro. Callas en la ladera de mis pensamientos, no hables sin que te escuchen las flores, no hables...
Vagabunda la noche que no me deja dormir, me volviste a repetir, con aquella voz brillando en tus labios oscurecidos, quizás mordidos por la luz de mis espejos
Espesos los frágiles días de mi infierno, amada solo entre nieblas de mi fugaz silueta. Volverás a mis recuerdos antes que el propio amanecer
Espesos los frágiles días de mi infierno, amada solo entre nieblas de mi fugaz silueta. Volverás a mis recuerdos antes que el propio amanecer
Seremos niebla esculpida por extraños
En las clarescencias del mal
don dumas






















