Octubre -1989
Que
tristeza me llena hoy el alma.
Triste
por incomprendido.
La luz se
ha apagado a mis ojos,
cuando
más clara lucía, llena de vida.
Incomprensible.
Innecesario.
Pero es
el destino. Destino de cada cual.
Pero ¿Y
el mío? ¿Merece la pena?
¡Oh! son
los demonios que luchan
contra
los ángeles. Batalla sangrienta.
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