encerrándome en el abismo de inquietas rosas
Y a ti, poeta ¿quién te oscureció para imaginarme?
Me nombras con palabras que se esconden entre el ruido de tus hojas
Tan apagadas y tan muertas como mis ojos
don dumas
Año cero Misterio, que hermoso canto es la incomprensión Eres en mi estruendo un aleteo Infinitud Encogida su inmensidad entre los nidos Y y...