¿Por qué buscar el brillo si habitamos las ramas grises de un bosque gris?
Sabiendo que hay formas, sin el brillo de la noche, y la silueta del comienzo adorable...¡mírala! sus ojos brillan en el temor
somos el trasluz en la mirada de Dios
En este rincón yace mi instante
De una mano atrapándome
Un retrato sencillo de brevedad y tormenta ¡El miedo es la voz de un niño!
Han caído extraños, el horizonte piélago sin olas
En la equidistante armonía de la nada
Soy mi ausencia, devorando mis alas
Un refugio de hermosa prosa
de amapola sangre implorando en un campo de rubia espiga, al hosco universo por arder...
agitándome en la niebla de los bosques, y palabras aullidos de recuerdos
don dumas
No hay comentarios:
Publicar un comentario