Fuiste una voz invisible en mis dos
nacimientos
Volátil con tu presencia fugitiva
Y en el ahora
resueno entre tus lamentos
La rueda que mueve a tu especie nos hizo semejantes
No pude soñarte todo el tiempo
La verdad no nos habla por la boca de un hombre
Y sabes que lo habito
Y sabes que lo habito
Vivo en el bosque, su ramaje destruye los rayos del alba, en las mañanas
Escucho el discurrir de sus ramas en sus voces que me arden
Llorando al escondite de un roble, la espesura me duerme para no
verte
...Muerte...


























