domingo, 23 de agosto de 2026

Las primeras muertes


Suspira 

Ángel turquesa

Supura

Verbo en tus alas

buscando las sombras de los hombres

Similar búsqueda

Tierra reina sus labios lúgubres


Alma

                   de cien años

                   en espera, esperando


Agita tu plumaje sombrío 

entre metrópolis 

Tu prestado perfume de acuarelas

                   derramado

contra el dolor de las sienes 


Silueta vacía

Aire sin cuerpo

Alba de tu bosque noche

eligiendo

de mis manos poetas

un romance a la muerte


Glóriame

al atardecer, un vuelo de colibrí 

/A la luz de las primeras alas/

Entre los silencios de Lypsis 

O el esplendor de tus elípticas ventanas


Los recuerdos mienten

Clío ¡despierta musa! 

El placer duerme

¡Tanto el caos reina!


don dumas



" Aurore Lephilipponnat "


 



 


martes, 11 de agosto de 2026

ARMÓNICO y TELÚRICO



Año cero

Misterio, que hermoso canto es la incomprensión

Eres en mi estruendo un aleteo

Infinitud

Encogida su inmensidad entre los nidos

Y yo os he abandonado en los burdeles de la ira

Yo os he traído hasta aquí, 
                    bajo la lluvia, entre los pájaros y el estruendo de sus vuelos
                   
                    La Infinitud ¿La escucháis?

                    encogida inmensidad en los nidos

Yo os he arrastrado sobre este destino de negras palabras,
             abducidos por su misterio inagotable

¡El inefable ruido de fantasmas!

Si, os he abandonado en  burdeles de la ira

Misterio

Que hermoso canto es la        incomprensión
el estruendo de su aleteo

en dubitativa sintonía

Pero yo os he mostrado la certeza

certeza

certeza sss xxx

Soy yo,
en la oscuridad de esta gran ausencia,
quien corta la rosa de vuestro hermoso
                              e inanimado paraje

Quien devora la arcilla de vuestras miradas

Yo soy vuestra herencia,
su voz y su sonido,

todos mis silencios,

silueta y comienzo

Trama o frustración,
en mi forma de agua,
alimentándome del odio
para saber del gran amor

Os he mostrado el peso del destino, dueños 
                              entre los sueños,
al compás de los lentos latidos de vuestro corazón

Como hojas marchitas

¡Armonía y claveles!



don dumas









sábado, 1 de agosto de 2026

EL GRAN POEMA: AMOR DE OTRO MUNDO

 





Escondo prisioneros
Los visto de noche
Seas tú
O el propio diablo

Mi hielo clama su existencia
al fuego, 
su serenitas corpórea
como la seca rama a su árbol

Sobre este abultado resplandor
Te he oído cantar
Con la arenisca de las llanuras de Marte
                 Esplendorosa Vastitas Borealis
llenando tu voz y ocultando tus pupilas

Y quiero sacar las púas de entre mis venas
su veneno acuario 
áspero y embriago de medusas

Antes, tú me elegiste
Tú me dijiste
Antes de vencerte a la muerte:
"No me dejes"

Somos todo lo que allí pasará

Este paroxismo me embellece
Con su fuerte e inmenso olor a poder

Tú me dijiste 
 con la oscuridad de un pincel:
¿Qué significa no tenerte?

y YO Soy
antes y después
de un fresco aroma cubriendo al rosal
podado en su alma cristal 

Y llega la viudedad del vacío
con su lánguida melena siendo un río
alargándose sobre sus hombros serenos

A veces camino en la soledad de sus nudos 
sobre los pedriscos del mal pensamiento

En todas las partes de mi cuerpo 
se encuentra la muerte
con rostro de lascivo marinero
Pero yo sé
que en este infierno habitan flores

Cuando a la noche la despojen 
de su silencio de sepultura
Cuando el estruendo se apropie de su calma
Alma y su palabra volátil sea de niebla
así mirad  
la huida de la luciérnaga

su lacrimógeno vuelo
ha llegado hasta la meseta profunda
Su legado de averno de ojos grandes
con el clamor de una lívida silueta


Tal vez en las pegajosas calles 
escuche solo el ruido, 
el claxon odioso que asesina, 
observando el vuelo de una estúpida abeja
extraviada de los paraísos de Rimbaud,
                                        once poemas
tal vez siga soñando con ser máquina

Máquina que no desea

                    O Soñar
la vida corre tras mí
abrasadora quimera
bendita su degradación, 
Sus gárgolas destruyéndome sobre estragos 

y vuelcos de almohada

Nunca debieron existir mis juegos
           Todo sin ellos
Sus luces iconoclastas, ¡oh, Avigamor!
están atrapadas en la hermosa botella
Nada me hará ver la luz de los días

Me hará caer, voy a caer
Perdidamente
En la pérfida luna de escombros
Expulsado, rendido
     Dedos de gótica música
     Extrañándome
Me eligen
Me erigen
Nada me hará ver la luz de los días 

avisándome en los llanos de sus tinieblas
Con el futuro sello de un anticristo

Llevadme a su orilla, 
donde nadie desea estar,
de vestidos arrasados
manchados con un carmín de sangre
Orillas de  acólitas horcas que el pálido viento mece
Llamadla guerra, 
los días de todos los juicios
Llamadme destrucción
Nosotros te destapamos

Llévame, ojos de cuervo
de vuelos verdes
A su extraño terror
Al escondite de las sombras

Todos morimos
caemos en la profunda niebla de la noche
hasta encontrar 
el amor de otro mundo

en el jardín de la muerte silenciosa

los gritos son silenciosos
la frustración, lo unívoco, lo preciso, lo precioso
todo es silencioso en la atmósfera del juglar
Lo que más miedo da


El miedo va estrechando la navegación
Mi mar,  enemigo de Tritón, se encoge
remando hasta los pasados y a sus remotos
Ahora son escombros
Oriente y Orión, oleajes de albatros 
hablando con su punzante amor 
regodeándose, sin temblor,
                sobre mi escenario extraviado

Antes de un viaje
   los ojos sueñan
el lugar visitado, el hogar de las dulces amapolas  
hegemonía
yo llevo  este ajuar. rodeando a la intemperie

El mono trepando hasta las estrellas: 
las que hablan entre el vacío 
Con carne de átomo
Y asustando a la eternidad
Ellas hablan de locuras
Creadas antes que el fuego

La propia demolición 

!Y aún hay duda!

No hay certezas en el gran angular 

  

Vuelvo, vuelvo
me escondo
Y me escondo
No me comprendas, 
el suelo bajo tus pies, solo es cemento
la hierba está en el pensamiento



don dumas


amor de otro mundo


MIS CANCIONES OSCURAS

Al borde, la flor marchita

¡Oh! mortecina flor, dime: ¿Cómo llegaron los niños extraviados a la orilla del largo río? ¡Sin tu perfume que los guiara en la noche! Las f...