¡Oh! mortecina flor, dime:
¿Cómo llegaron los niños extraviados a la orilla del largo río?
¡Sin tu perfume que los guiara en la noche!
Las frases más hondas nos hierenComo señuelo triste
No son dulces, ni mansas, ruido en los sueños
Llevan un pájaro en la boca
/Las palabras, siempre duermen en tu más allá/
Asustan, aún habitando entre dulces hermanas
En canciones de infierno no deseado
Y si fuera vagabundo astronauta
híbrido, en busca del errante astro de Jason
Enamorado en la salvaje idea
Un sol también herido y desnudez
Su propia luz escondiéndose, transeúnte de apagada inocencia
Tengo hambre de oscuridad
De la gran profundidad
La ausencia de horizonte
Cualquier horizonte
Hojas negras de abedul negro
Eternidad de musitada música
Adornos de lluvia pérfida me romperían
En lo imposible de un día eterno
/Todos mis cristales asustan/
Pero yo te deseo entre cabellos verdes
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