Metal de ojo oscuro
Fuego escarbado en el frío
Al guiño de una rosa en el vacío
Abrázame como los árboles a la niebla, sintiendo las islas de tus manos, tu frialdad agarrada en mis puños. Con el oxígeno escondido en mis pulmones, la vida nos fijará perversos recuerdos en su seco aire.
Estupro oscuro, oscura bendición. Erizado el bello de la serpiente, con la trivialidad de nuestro silencio compartido, con la felicidad en tu escotado diluvio.
don dumas
(Aún sé que todos mis fantasmas se llaman Baudelaire)
Divido mis caminos en sentencias
Ante las Verdes ágoras de mi rubor,
de afonías despiertas sobre mi silo fantasma
Solo Vivo cuando me escucho
respirando el aroma del trébol
Y es solo una opinión
don dumas

TIEMPO APAGADO 19 - Noviembre - 1992
Vagabunda la noche que no deja dormir
Entre rejas atrapado de corazón solitario
Trepan mis venas por el calor de tu sangre
Con finos cordeles de estrías colgantes
Extravío agonizante ¡Reina de mi Imperio!
Es la duda culpable ¡Veneno de mi cordura!
Siete sueños circean mi cabeza dorada
Satélites vigorosos de penumbra y cal
Giran y giran, persiguiendo el azar
Luz incesante que apagarse no sabe
"Este poema que andaba perdido esconde el milagro de haberlo rescatado hoy mismo de su escondrijo, aún recordaba el momento en el que lo escribí, una oscura noche de noviembre, pero hoy la tecnología me lo ha revivido. Alucino. Y contento"
Con tu sincero despertar de los espacios
Donde tus rodillas se funden con mis ojos
En un hondo perfume, sin el rubor de un
cometa
Dejo de existir bajo mi piel de humano
Desplegando mis oscuras alas de siervo
Injerto "tu voz" sobre mi pecho dorado
don dumas
Sobre el mar de la tranquilidad
Su perfume encandilaba ojos nocturnos
Una rosa roja ha vencido entre arreboles de julio
Hija de todos los sueños
Y no tan lejos... yace la odisea
Guiño a un paso eterno
Sonaba a hermano, íncubo aleteo del águila
La dulce eternidad
Bajo la prístina delicadeza de Dios
¡Mirad como brilla su interminable
oscuridad
en el universo!
Gigantesca resuena
La delicada lámpara del cosmos
don dumas
Cómo me encanta celebrar este aniversario
Aquella ilusión e imagen gigantesca permanecen.
.
átomos vestidos de niñas,
distraídas en la intimidad de un pensamiento,
el pensamiento atribulado en deseos
23/01/2050
En esta noche cerrada
el canto de las estrellas aún apagado
vestida por la insomnia juventud
hablándome del apocalipsis de los sonidos
Apagados los neones del loco tránsito
sobre brumas huérfanas
destapadas por las mariposas del exilio
revoloteando entre llamaradas cuasi lunares
He visto el sacrílego diario
en la noche más corta
con la mirada más larga
del blanco relámpago
del miedo encogiendo al pajarillo
con sus blancos divinos
Grajo de pluma blanca
entre olas del tiempo
¡abrázame hoy sin tu piedad!
Sobre las hojas secas, aliviando
al abandonado cadáver en los bosques
/Si en febrero caen sus hojas...mejor no mirar su cielo/
don dumas
| Louis Glück |
He de ser prisionero huido de tu pecho, el que alarga mis visiones
Libérame de tus muecas crueles en el trasvase de nuestras salivas
Y entre una vida y el polvo herrumbrado reposados entre conciertos de elixir,
y entre una avispa y su trazo olvidado,
veremos caer la maraña fantasmal, como un perfume embriagador
volátiles plagas de dolor, de rostral humano
desde las frondosidades del Este dominador
enloqueciendo
Y envidio tus miedos
alejados del frío
y de todas sus muertes
Elígeme
entre estruendos de ventanas
cristales donde no vislumbre luna
Ardieron sentimientos
que un grueso viento
no supo apagar
Tornaron noches
en vestidos
de piélagos grises
Así surge el odio
de la rama crujida
del corazón sofocado
En pleno día
en su marchita luz
mostrándose en cascabeles muertos
Escuché
la espera templada
alejada a los suspiros
Oleajes
de sangre abierta
inundando los vestigios
Pequeños ruidos
Insonorizando el horizonte
preñado de rojo sentir
Estremece su cera durmiente
recitando esquelas a los ojos
de plata y adorno
don dumas

de su invertebrado tallo respirando la humedad del suelo
¿Hay infierno al caer la noche?
Preguntan sus incardinadas voces
Ellas piensan que la luz no existe sobre los rascacielos
Y ensueñan
Y ensueñan
bajo su cansancio, al ausentado rocío
El asfalto las tiñe de rojo muerte
en un calor creado en sombras de ciegas flores
Alrededor de lo invisible
un viejo baila entre sus remolinos de pana
Se aleja de la vida
Aun tarde, enamorado,
empapado en el angosto jardín de su desierto
don dumas
El océano no espera a que yo cierre los ojos
Del cielo, aire consentido Tuve esta vida, abruptas de espíritu Y entre secretos imposibles los extraños en la niebla Su daño entre la l...