Oh! Qué callado estoy ante la mirada muerta que se esconde tras los miedos
Mi último minuto navegará a la deriva como un prisionero, esculpido en barro ajeno Sin esperar a los ecos de la lluvia
Y entre tus pasos veloces no me mientas, dueme, duérmete, alejándote de mi clara sonrisa
Y si ardiera el universo como mi cabeza...pensándote Forzándome en la equidistancia, donde sois el rojo de Marte Allí, donde me coges la mano y me asombra tu demonio
El destello del amanecer plagia tus ojos llenos de poesía, brilla y se desvanece en el susurro de nuestro tacto apocalíptico
Las mariposas han elegido el espeso verdor de la noche para tejer amores Ecos duendes del capricho, sigilos resguardados entre nubes de zafiro Ya caminan Ya Danzan Tenues voces sobre el abismo de unos labios que muerden al sofoco
Mi celina visión resbaló desde los ojos de un escueto hombre despertando. En su huesuda muñeca funge nuestro reloj abisal De peces ocultos retrocediendo en nimios segundos de un grito hacia el suspiro, en vergeles del simio Tu pelo negro construyó un cielo, con tejidos de sombras y destellos de macabro azur Colocaré tu ligera brisa entre mis dedos De acacia eterna, por cada segundo, en cada frase, entre los volátiles sueños, en los delirios del placer
Juntémonos en la lectura de este pálido testamento para que arrecie en nuestro pecho su aire
con tu mano arqueada sobre mi cabeza
Como delicioso placer enmascarado amo a la señora que invade con sus prejuicios mi colofón, donde no llega palabra, donde se inventa el clamor, mujer duende, que sin escrúpulos me habla
He de ser prisionero huido de tu pecho, el que alarga mis visiones
Libérame de tus muecas crueles en el trasvase de nuestras salivas
Y entre una vida y el polvo herrumbrado reposados entre conciertos de elixir, y entre una avispa y su trazo olvidado, veremos caer la maraña fantasmal, como un perfume embriagador
volátiles plagas de dolor, de rostral humano
desde las frondosidades del Este dominador
enloqueciendo
sobre suelos empañados por chispeantes enemigos
que con su estrepitoso silencio nos desarman
¡Duendes que dormían!
Veremos acallar nuestras sonrisas mientras el cielo se enciende de miedo
Nos Apagaremos de idílico devenir
Mientras los espejismos duermen a sus caballos, alejados trotes sobre el barro
Las fortalezas se elevarán antes del suicidio de las corolas, agarradas a los montes que nunca dejaron de existir
Yo que amé entre sonrisas de humo a la hermosa paloma. Que no despierte el destino en mi camino, y continúe virgen ese nombre de mujer.
Tuerza la noche a su perfecta oscuridad, corra tras ella el color más perfecto, dueño y amo en las colosales derrotas, el habitante en los preámbulos de la niebla, preñado de mi boca mortecina
Carga que tiñe al hambriento, deambula luctuoso donde escurren su sonido las dolosas campanas, radiante viaje enmohecido de siniestro hermano.
Fuerce la noche al delirio, su soliloquio de ojos cerrados al paraíso, mi fiel santo asesinado en la sanguijuela vid del odio, permanece su vacío, incrustado en el cruel olvido, así una laguna parásita me maldice en su aberrante cieno, expulsándome hacia el esplendor del Universo, con todo su espesor recitado en interminable canción.
Lúcido soy, si duermo parco entre tus sombríos destellos, atrapado por tu brillantez, dame tu mano estremecedora.
Siempre por detrás del proscrito amanecer El nombre de Helena es callada, mi diosa de barruntadas carnes Sus pálidos aromas me cantan, bajo sus rosas colores Mutando su amor por versos cósmicos de aire y flor En sus labios, un verso supera al amor, siempre, por siempre,
farándula de uñas grises Mi lánguido deseo se refleja en un sagrado halo que se estira,
con ramilletes surgidos de la guerra El fondo del mar todo lo alcanza. Donde no llega ninguna luz,
donde la belleza es solo un capricho
Su interminable fondo, el más oscuro pensamiento, todo lo atrapó Amor caprichoso, encerado deseo de curva infinita Muerta la risa llega el sufrido silencio Y yace su moribundo deseo tan desnudo sobre el mueble roto de los ajuares, ahora ardiendo como escozor
DEL HAMBRE (tierras)
No dudo
Cada trozo de pan en mi boca, atrapa la injusticia en una garganta
Desperté embriagado
Sobre el humo de un cigarrillo forjando una tormenta
Con su embriaguez salimos entre anónimas calles,
nuestros pies descalzos,
Sosteniendo la urbe
Hacia el sur de los ruidos, bajo nidos vacíos,
se escucha el sonido de grillos entre ropa vieja
De las puertas entreabiertas cuelga el sudor
pegado a la desangelada madera
donde mueren "todos nuestros días",
como las sábanas tendidas del pobre
No dudo
SOBRENATURAL (tierras)
Luciérnaga en la noche Ha nacido un poeta De la traslúcida agonía cruzando desde la tierra salvaje, hasta sus lustrales caprichos Laborando los días Labrando la perpetua lámina oscura
Acompañan jubilosas las sombras ¡Ha regresado el poeta! A recoger sus lágrimas del infortunio Ahora brotarán, con sabor a centuria, de la fuente inocente
Solo hablarán sus manos Alegorías y soflamas Soflamas y Alegorías Precipitándose desde el robusto mundo De sus ramas que troncha el numen Miles de chasquidos Abortando entre cedros la espuma del mar Es el Poeta que corta su piel Y rasga el bullicioso alma
Apenas es sutil rugido entre espinas doradas Y con gozo hundido,
se adentra en el parnaso de la razón y la bella locura Clama con la música de las almas Con el estridor del roce entre las lenguas Olvidando ser hombre Serías tú un poeta enamorado
Abundaron los olivos en Marte, asombrando a la curiosidad y la impaciencia de Phobos. Abundaron aquellas manos manchadas de su aceite, cual dios divino. Y pechos desnudos mostraban en su perfumada piel, su bostezante herejía, a un alejado sol. La noche siamesa, con la tranquilidad del susurro, hablaba con la voz de extinguidas flores, quemando fábulas en su rojo color sobre el libro donde ardían mis ojos.
Hoy no deja de ser un día más, aunque no deja de ser el último día del año
No puedo evitar reconocer este parnaso de lujurias y palabras, publicando mi última poesía
Aunque no existe el tiempo para ninguna poesía, no deberá existir...
He disfrutado muchísimo durante el 2021 escribiendo, todos y cada uno de los días, una palabra, un verso, un pensamiento...y también leyendo sobre todo poesía, esas palabras surgidas del espíritu más alejado de uno mismo. Es impresionante este maravilloso mundo, tan profundo, tan lejos de la cordura y tan cerca del propio suicidio.
Quiero despedirme de este año (cada uno que lo califique como buenamente quiera) agradeciendo a todos los poetas del mundo su existencia, su creatividad, sus anhelos, su talento y sobre todo su valentía
Escribir es un acto de fe y valentía, porque todos los que nos llamamos poetas sabemos lo que se esconde detrás de una simple palabra, y reflejarla es asomarse a todos los fantasmas.
He alucinado especialmente con mis libros de filosofía y poesía pero también con la multitud de universos que se asoman en los espectaculares blog, tantas maravillas, que me he atrevido a resaltar un pequeñísimo reflejo de lo que más me ha maravillado...y me ha sorprendido, y tantos poetas, y tantos escritores que rebosan sobre el bello sonido de la Flor.
¡Gracias!
(si alguien se siente molesto, por favor, indicádmelo y omito su maravillosa cita)
Besoss y abrazos
Marisa Béjar en la Pluma de Marisa Béjar
"Él se comunica conmigo desde antes de la existencia del sonido de las ramas de los árboles"
Ceciely en Dulcineas
"El viento coleccionaba las danzarinas monarcas Mientras la tarde despeinaba su verdosa peluca Dejando las casas oliendo a yerbabuena A yerbaluisa, a cantayerba"
Amapola en oscuro
"Sólo soy una lágrima en la oscuridad de la vida, pronto no quedará nada de mi, ni lágrimas, ni corazón me encuentro rota, pero quiero seguir en pie a pesar de mi dolor interior"
Sandra Figueroa
"Soy una sombra escondida en un verso que quiere ser leído ..."
María en algo más que palabras
"Te espero cada día a orillas de la pesadilla, entre las sombras del anochecer, al borde de la oscuridad, suspendida en el amanecer"
Azul de Magdalia
"Desnudarme ante Él no es quitarme la ropa. Es despojarme de mis miedos, de mi timidez, vivir las ganas de Serle y disfrutar de quien soy en todo mi Esencia"
Galilea en Bailando con las palabras
"Nadie levantará su mano crítica contra aquello que un día defendió. Las almas se irán pudriendo calladas como mandan las aguas putrefactas; como se espera del esclavo mudo que vive muriendo en su propia umbría"
Carlos Perrotti en blogwin en el viento
"Ella es una virgen poeta que no cree en efectos sin causa Por eso se niega a hacer milagros Es como una nova Santa Cecilia"
Chante Noir en Canto Oscuro
"Diosa Divina… mis ojos te roban y en los estallidos de los Universos cuando las pasiones iluminan oscuridad"
Aurotratis en Consentimiento
"Delirio, todo se vuelve delirio en pos de un Sentimiento tan perdido como niebla en valles vacíos, Tan yermo como la oscuridad de quien no quiere ver"
Alejandra Guzzini en El rincón de la luna
"Pienso en las lágrimas que no podrán jamás hacer crecer las flores"
Recomenzar "Cuando a veces es difícil escribir el presente. Cuando la vida del escrito termina en muerte. Cuando lo que sentía se había terminado en un mar de basuras que venían del otro lado"
Licaón en La galera roja
"Nos cambiaron los caminos por sus rectas de hierro y Dios sabe que la Tierra es redonda"
Eli Mendez en Demonios bajo la alfombra
"Cuando la noche en su andar sin prisa nos alcanza en el cuarto, me anidas con tus estrellas a perpetuidad."
Margarita HP en Pergamino de sueños escritos
"Comprendí que esos pequeños puntos solo buscaban un apoyo donde sostenerse, un lugar donde brillar por sí solos, un corazón dispuesto a recibirlos sin preguntas,"
don dumas
"Es un amor a la velocidad de la luz, brotando de la nada Hoy es un día vestido de trajes negros, con sus flecos ondulados de oscuridad No merezco más que el frío reflejo de tus alas"
Cantad diablos bajo las alas tormentinas Atravesad mi carne de hombre
Una finísima espiga con su nombre muerte bastará Alejaos de mi triste suburbio Hacia la ciudad de las alondras Ellas...de ojos claros De aliento espeso Absorberán la sobriedad del árbol Con sus sonidos traviesos Encerrando urbes en la respiración De la enmascarada atmósfera Como mano negra descansa El sinfín en mi pensamiento
Hoy soy marchito Mi luna se muestra tan oscura como la noche
Que canten los ojos, a la mirada exiliada, como final del preludio Dormid, héroes, en mi boca atornillada Habitáis la última llama
"Yo sé que el dolor es la nobleza única Donde no morderán jamás la tierra y los infiernos, Y que es menester para trenzar mi corona mística Imponer todos los tiempos y todos los universos" Charles Baudelaire
Cantan los barcos a la mariposa, reina de los oleajes, en sus días letales, cortas alas de ángel prisionero
Los prostíbulos del bulevar sacuden el hielo entre finas figuras, hijas que mueren al soplar de los vientos ¡Ámalas como señal de juventud!
Son agujeros de la desgracia, se llaman dolor, y en ellos tiemblan diseminados, los asustados rostros, ensombrecidos de premuerte.
Cuatro marcas de tinta herida son los ojos de Baudelaire, su carne blanca tumbada, deseando el precipicio hacia la desaparición, otean con nervio de brújula maldita.
Alejarlo de los escombros, entre ecos de la mala vida, tanto es el ruido que tiembla ante las amapolas, enrojecidas arden como su odio. Pero el agua, ajuar de las lunas, la reparten los espíritus, a los mansos con la seducción de la sed, y a las víboras con su melodía, el traslúcido cristal de las orgías.
Los pecados mantienen la forma bíblica del dolor, las siembras de un verano dichoso, mujeres desnudas yacen en la orilla del rio eterno, rodeadas del abrasador infierno en la promiscua mirada del mosquito. La vida permanece sobre un mundo blando, espera la tormenta, espesa de resquebrajadas tumbas, rotas con el paso del tiempo, donde descansa la ignominia, pero donde se ausenta el descanso de las aturdidas sombras.
Es la carne perfecta del poeta díscolo, su negro dolor, poeta sin piel, solo alma acalorada. Rabia un sonido de railes, no encuentran su camino. Ese sonido atronador, arrollador e inalcanzable, solo lo escucha el versador. Poeta, el dolor centellea en las canas del viejo estanque, su afán de mística muerte.
En el olvido de las arenas Como dunas que observan la impureza El alba rodeando nuestra cintura Del camino al precipicio, solo nuestros pasos Con el soslayo de un inicio Seamos solos Seamos inercia en el peso de los días Dejándonos caer entre los huecos del sonido En los profundos ruidos del dolor
Yacen los títulos bajo la almohada Escritos, silenciosos soñados, vividos entre los huecos de la noche Es un vórtice mi corazón hundido en tus deslices Una mueca difuminada, así son mis cenizas traviesas corretean en el infierno Y el cielo, se ha enroscado entre vuelos de sirena Y tú preguntas, hay días en los que Dios me abandona en el infierno como hilos dorados sujetando mis deseos... Cierro los ojos como un muerto; me gustaría dormir como un muerto Encerrando la noche en mis ojos Sentir mis pasos en el camino extinto Acostado entre una lluvia oscura de placer En sus abisales jardines sin respirarme Palpando en mi vientre los duendes de mi infancia ¡Háblame de las noches que sueña un moribundo! Alejado y durmiente
Me capturó el volátil juego de tus ojos Su curva guadaña de indefinidos cortes ¡Dame el aire cruel que no respiro! Ofréceme tu viento Extraviado entre locas afonías En solitarios círculos Esculpiendo la fuerza
Mira sobre mi frente la iluminada señal Árboles que caen por su espiral inocencia Talados en el infinito golpe de mar en sentidos inconclusos Hoy han sonado los principios Hemiplégicas campanas del sonido A sus versátiles recorridos cantan Oscuros pétalos de flor Abiertos a mil caminos Han sonado los principios
Y llegan sus horas a enmudecernos
don dumas
ME CAPTURÓ EL VOLATIL JUEGO DE TUS OJOS CURVA GUADAÑA DE INDEFINIDAS SAJADAS ¡DAME EL AIRE CRUEL QUE NO RESPIRO! ¡OFRÉCEME EL VIENTO! EXTRAVIADO EN LOCAS AFONIAS EN SOLITARIOS CÍRCULOS ESCULPIENDO LA FUERZA MIRA EN MI FRENTE, ILUMINADA LA SEÑAL ÁRBOLES QUE CAEN POR SU ESPIRAL INOCENCIA TALADOS EN EL INFINITO GOLPE DE MAR EN SENTIDOS INCONCLUSOS HOY HAN SONADO LOS PRINCIPIOS HEMIPLÉGICAS CAMPANAS DEL SONIDO A SUS VERSÁTILES RECORRIDOS CANTAN OSCUROS PÉTALOS DE FLOR ABIERTOS A MIL CAMINOS HAN SONADO LOS PRINCIPIOS Y LLEGAN SUS HORAS A ENMUDECERNOS
Nuestros cadáveres regresan a la caída del sol Con nuestras miradas imperfectas cubriéndose del salitre que oscurece infiernos
Dejaremos que baje la marea Sus volátiles aguas azules mostrándose en pasos de baile emergidos de la estancada negrura Seremos el invisible canto en la oscuridad del sueño
Recordando el húmedo olor de otoño en la ciudad sin nombre
Añorando sus hojas caídas
por cada luz apagada en el atardecer de sus calles
Escondiendo miserias entre los trasluces de estridentes sirenas y sofocantes peleas