Un matiz en las auroras
clama su dicha a la destrucción
¡El boreal encanto de lis!
Busco en su vapor tu silueta
mi áurea transformación
Un matiz en las auroras
clama su dicha a la destrucción
¡El boreal encanto de lis!
Busco en su vapor tu silueta
mi áurea transformación
Para este poeta muerto
no hables del rincón en sus mañanas
sin entender letras pasadas
Nada presumiendo su sombrío testamento
¡Pensad sus grises ojos!
se definen
hasta un perfume de amada acacia
Caprichosa sangre de un barro al olvido
y enloqueciendo
y ¡enloquecido!
entre los abrazos de una escueta niebla
Yo te elijo a ti, un poeta sin rostro
y a tus adormecidas noches de almendra
Sin hablar en la casualidad
Sin entender letras pasadas
Tan sólo
ábreme de tus surcos el vientre
don dumas
Al lento flotar, el cuerpo del viento
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| Ella busca el cielo |
Para este poeta muerto
no hables de su perdido fruto
sin entender letras pasadas,
nada presume su sombrío testamento
Pensad sus grises ojos...
se derivan
hasta un perfume de amada acacia
marchitada con la sangre del barro en las tinieblas
y enloqueciendo
entre los abrazos de su niebla
Yo te elijo a ti, un poeta sin rostro
y a tus adormecidas noches de almendra
sin hablar de este fruto
sin entender letras pasadas
don dumas
Miércoles, puede ser cualquier día,
una habitación de mi conciencia,
Con plenamar de luz y broza
entre los acantilados de eléctricas paredes
Mi fantasma nada
en el afluente rocoso
con el ciego suceso
que desprende la sal
Famélico crepitar que flota
y proyecta una idea cuántica
curvando mi tiempo
Tras el muro
mis ojos negros..
en la incertidumbre
no existen sueños
Un martes cualquiera
en la profundidad del dia,
construyo quimeras
aquello que siendo y navega
no fue
y abierta esta puerta, el hambre de certeza
Dentro de mí, dos galaxias
Agitándose
Agitadas
Agitándome
don dumas
Si sabes que vas a morir déjate arrastrar por la corriente oscura del río sin nombre de la noche al día entre la ceguera del agua embellecida con el sabor agrio del caos y sus ojos ausentes de visión indómita entre parpadeos que enquistarán el abrir de puertas en los comienzos dictados por aromas extraviados de roja rosa hablando de extravagantes sonidos y agasajos de parca en su belleza de auriga que erosionan nuestro desconocido elixir de vida eterna y muerte precaria ideada desde el invisible hasta un sencillo sinsentido del inclemente y fatal círculo invitándonos a ser mediocres una vez más sin esperar a quitarnos los zapatos de la espesura silenciosa del frío de lanza agnóstica atravesando el hangar de lo insólito cuando sabes que vas a morir
don dumas
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| ¡Vuélvete desnuda! |
Sedúceme en tu crisálida superficie
rasgando el liso de tu blanca estela
¡vuélvete desnuda!
imagen serena, en lo más profundo
descansa tu secreto señuelo,
cercano sentido,
con la fémina transparencia
de las gotas de agua
y el sombrío humo, avieso
descontrolado
ocultándonos el esplendor de una catedral
sumergida
don dumas
(nos quedamos en la cruel superficie, pero la imagen era más profunda)
(La poesía, para Giuseppe Ungaretti, es poesía cuando conlleva un secreto...)
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| Y si llegara tarde... |
Camina, duende, camina
en tu noche extraviada
en los días que te envuelven /acabada la paz/
Se siente el paisaje perdido
Camina, duende, camina
con tu silueta al borde de las malas orillas
entre sus retorcidas cabelleras
de ideas malditas
entre los malos presagios
Y tu luz se sincera
se apaga
y me cobija
con la seducción del oscuro momento
Me inquieta tu ausencia
el absorbente olor que extraño
El arbusto a la espera
don dumas
Dame tiempo a entender este sueño presente
Tiempo para entender esta luz que ahoga mi volátil mirada
Rayando el pecho de la oscuridad
Fuego esperando mi fría despedida
Y absorbe lo desconocido
No sepas quién hurga tras la hierba espesa
Tras la dimensión de tu extraño parecido
Es este bosque de cruces que se diluye ante mis ojos
don dumas
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| ...se diluye ante mis ojos |
Del sucio lugar, en antro escondida,
belleza que no se muestra a la realidad
surge la bella canción, tarde solar,
en su forma de hipócrita flor
Yo soñé mi sangre en su solsticio
/la erosión que no nos llega es eternidad/
de tersa melodía
su noche inexorable
empapando la blusa ceñida de novia
entre ecos de brumoso sonido
Me dibujaste en paisajes de titanio
en sombras de metal
al amanecer
frente al lobo húmedo y malherido
Sentía tu universo como un fino papel movido por un clásico viento
Señal extensa
¡no duermas hoy
en los ojos del guardián!
Espero a que tu frío rayo
refleje flor hueca en mi iris
y tal vez...
llegue hasta el final de mis huesos
don dumas
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| En antro escondida |
Hielo
de oscuro hielo
pensado en la dureza
en un mundo de miedo
bruma y desnudez
Brújula del hades, acompáñame
¡Acompáñame!
Hasta aquel horizonte de larga noche
rendidos al astuto cuervo de ala sierva
Esta máquina tiene forma de vuelo
su plumaje ondeando en brumas de la orilla
ciénaga al bulto
y al barro...la muerte
don dumas
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| Acompáñame |
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| Óxido es el brillo de tu piel |
Como a un pájaro ciego
me atrapa el profundo letargo de tus ecos
En odas que replican al tiempo
(en tus ojos)
Se encoge
ese mal lugar que habito
hasta la perfección
No existe el ruido
en ningún baile macabro
Soy esqueleto
del revuelto movimiento
imaginado
sobre las alas de cualquier viajero loco
don dumas
Este breve poema me recuerda que no existe el autor, tan solo la universalidad que emana de la realidad o de la imaginación. Elegiré
Un baño en las tibiezas, con la profunda
gracia enferma
hay penumbra en los inicios (del comienzo)
de blanda cáscara de amanecer
ella protege mi rabia
sin hacer pensar al trasluz
escondida en mi inquieta garganta
voz fuerte de menosprecio es mi vello y, en piel resquebrajada, tales mentiras
descanse el amargo lúpulo de los malos modos
en morgue estancada
de charco sucio
y el enemigo exhalando mi devoción
sabré tumbarme sobre esta tierna hierba
impregnada en ella la cruel desbandada de mi cuerpo
frente a un mar de rojo salitre, renovando
a mí yo loco en mis pestañas
tosca simbiosis de mi plena ignorancia
don dumas
En tus trasparencias
los bailes revolotean
y la danza se engendra alegre
en la aplastante ceguera
amada por el dúctil aire;
de velos dulces
mi mano henchida
recuerda mi tacto
a tu cantar, difuso espectro aprehendido
en dama blanca;
al sigilo de nuestra almohada,
reposando cristales y aromas de loco abandono,
surgiría el aullido, erótica planta de sacramento,
alargando el infinito;
con la noche cerrada
en abrupto vuelco
al enamorado acoge, expandiendo
el calor en sus velas de recta armonia;
una chispa
reflejo de mi incendio
y en tu cuello de aroma rosa
sucede todo mi universo
don dumas
Del cielo, aire consentido Tuve esta vida, abruptas de espíritu Y entre secretos imposibles los extraños en la niebla Su daño entre la l...