Del sucio lugar, en antro escondida,
belleza que no se muestra a la realidad
surge la bella canción, tarde solar,
en su forma de hipócrita flor
Yo soñé mi sangre en su solsticio
/la erosión que no nos llega es eternidad/
de tersa melodia
su noche inexorable
empapando la blusa ceñida de novia
entre ecos de brumoso sonido
Me dibujaste en paisajes de titanio
en sombras de metal
al amanecer
frente al lobo húmedo y malherido
Sentía tu universo como un fino papel movido por un clásico viento
Señal extensa
¡no duermas hoy
en los ojos del guardián!
Espero a que tu frío rayo
refleje flor hueca en mi iris
y tal vez...
llegue hasta el final de mis huesos
don dumas
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En antro escondida |
Tu poesía tan necesaria Don, la que nos despierta nos sacude de esta inercia del folio en blanco.
ResponderEliminarUn abrazo enorme
Se siente flotar el poema en una especie de claroscuro. Un abrazo. Carlos
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