Aparta sus tentadoras luces de astro
al desastre
espesa crisálida tejida en oscuro engaño
¿Qué nos encontraremos hoy en el
De un veneno alcalino que brota de sus imaginarias manos,
Cataratas de vidas vacías,
Con tu sincero despertar de los espacios
Donde tus rodillas se funden con mis ojos
En un hondo perfume, sin el rubor de un
cometa
Dejo de existir bajo mi piel de humano
Desplegando mis oscuras alas de siervo
Injerto "tu voz" sobre mi pecho dorado
don dumas
Sobre el mar de la tranquilidad
Su perfume encandilaba ojos nocturnos
Una rosa roja ha vencido entre arreboles de julio
Hija de todos los sueños
Y no tan lejos... yace la odisea
Guiño a un paso eterno
Sonaba a hermano, íncubo aleteo del águila
La dulce eternidad
Bajo la prístina delicadeza de Dios
¡Mirad como brilla su interminable
oscuridad
en el universo!
Gigantesca resuena
La delicada lámpara del cosmos
don dumas
Cómo me encanta celebrar este aniversario
Aquella ilusión e imagen gigantesca permanecen.
.
átomos vestidos de niñas,
distraídas en la intimidad de un pensamiento,
el pensamiento atribulado en deseos
23/01/2050
En esta noche cerrada
el canto de las estrellas aún apagado
vestida por la insomnia juventud
hablándome del apocalipsis de los sonidos
Apagados los neones del loco tránsito
sobre brumas huérfanas
destapadas por las mariposas del exilio
revoloteando entre llamaradas cuasi lunares
He visto el sacrílego diario
en la noche más corta
con la mirada más larga
del blanco relámpago
del miedo encogiendo al pajarillo
con sus blancos divinos
Grajo de pluma blanca
entre olas del tiempo
¡abrázame hoy sin tu piedad!
Sobre las hojas secas, aliviando
al abandonado cadáver en los bosques
/Si en febrero caen sus hojas...mejor no mirar su cielo/
don dumas
| Louis Glück |
He de ser prisionero huido de tu pecho, el que alarga mis visiones
Libérame de tus muecas crueles en el trasvase de nuestras salivas
Y entre una vida y el polvo herrumbrado reposados entre conciertos de elixir,
y entre una avispa y su trazo olvidado,
veremos caer la maraña fantasmal, como un perfume embriagador
volátiles plagas de dolor, de rostral humano
desde las frondosidades del Este dominador
enloqueciendo
Y envidio tus miedos
alejados del frío
y de todas sus muertes
Elígeme
entre estruendos de ventanas
cristales donde no vislumbre luna
Ardieron sentimientos
que un grueso viento
no supo apagar
Tornaron noches
en vestidos
de piélagos grises
Así surge el odio
de la rama crujida
del corazón sofocado
En pleno día
en su marchita luz
mostrándose en cascabeles muertos
Escuché
la espera templada
alejada a los suspiros
Oleajes
de sangre abierta
inundando los vestigios
Pequeños ruidos
Insonorizando el horizonte
preñado de rojo sentir
Estremece su cera durmiente
recitando esquelas a los ojos
de plata y adorno
don dumas
Del cielo, aire consentido Tuve esta vida, abruptas de espíritu Y entre secretos imposibles los extraños en la niebla Su daño entre la l...