6/6/26
¿Por qué ella?
Empujando como mansas velas a los espíritus
Abriéndose entre los cristales, en hierba oculta
¡Qué hermosa voz frunce en la muñeca! dormía,
una melancolía pálida,
el sumo devenir rompiendo mi extrañeza en las palomas
Viniendo, y ven, las armas decoran los páramos
Vuestros vuelos son páramos
Escuchamos su espesura, sus silencios extraviados
La adoración domina sus cielos, alguien los clamó
BellaSanta a los ancestros, son cenizas, derramadas sobre aceite
Y la sangre es tórrida vejez, nos hacemos a su carne
En el todo y en la nada
Fría tramontana en áridos cuerpos
¿Espiral o círculo? Armonía y Eternidad
Una línea recta
caprichoso final
Seremos, serenos, serenidad
Madre,
tuve tiempo en la deriva, escondido entre los soles,
Y vos, punzantes vuestros pies
junto al barro de las máquinas, máquinas, máquinas
Sumergimos sueños, ya nacidos, y antes de nacer
en los océanos de la sencillez, travestida en lujuria
Ya sea el ocaso, o un destello, su luminoso aspecto,
Él nos habla,
la tristeza pulida en su garganta
buscando el amanecer del día en los suburbios
Sonidos de un tallo muerto
Hombres
Y vos, punzantes vuestros pies
junto al barro de las máquinas, máquinas, máquinas
Sumergimos sueños, ya nacidos, y antes de nacer
en los océanos de la sencillez, travestida en lujuria
Ya sea el ocaso, o un destello, su luminoso aspecto,
Él nos habla,
la tristeza pulida en su garganta
buscando el amanecer del día en los suburbios
Sonidos de un tallo muerto
Hombres
don dumas
La noche respira en estos versos, con todos sus alientos, maestro Dumas. Un abrazo. Carlos
ResponderEliminarGracias Carlos!, un abrazo
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