De tu noche triste he huido
Hay guerra en tus ojos
Quiero salir de este cuerpo, a la brisa y al dorado camino
Abandonar la arena enloquecida
con pisadas durmientes
Y creer antes en Dios, creer,
por encima del hombre
María... ¡mírame! no sé rezar
Hay distancia en este pensamiento
¿Cuál es tu nombre?
¡Ansío conocerlo!
Sajado entre el negro devenir, su rigor varado a los nortes
Nada se mueve ante los ojos del centinela
No existe locura
Entre los pies y la cabeza
/Óbito/
Solo irrealidad
Nombrando el sueño entre los sueños
Nave enamorada
De la soledad de mis cabellos
Amarillos
¡Dorados!
Mazazo de labios rojos
El color del azar iluminado en la serpiente
don dumas

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