Son tus dedos, a tu mirada tacto hambriento
naturaleza de flor divina
Señora, el recóndito placer espera
negación en la superficie
don dumas
Año cero Misterio, que hermoso canto es la incomprensión Eres en mi estruendo un aleteo Infinitud Encogida su inmensidad entre los nidos Y y...
La poesía se revuelve en el subconsciente, y antes de despertarme, ya existía
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