Donde las esferas gritaban, como espejos de la muerte,
me hostigaba el perverso lobo que muerde,
con sus dientes, fríos, alrededor de mi olfato,
Son filos alargados en la mente sin camino
"y me buscan PARA ser su alimento"
Asomaba el díscolo sol,
se exponía a la vista de los ciegos y de sus miserables risas
encogiendo el universo,
"sus esquirlas doradas sorteaban la faz del misterioso viento"
La Nada peligra
la indefensa orilla suplica sombras,
a la paz conversa,
a los ingentes descalabros que agitan este desierto,
"me regodeo en su desnudo suelo"
Soy Un elegido, gimnosperma maldito sin rostro,
de una isla sin nombre,
Satanás de un barco hundido
"bajo el piélago de lo invisible"
De extremo a extremo, me palpo sin voz
Y aturdido me encuentro,
en un fondo interior que parece un infierno
"Es el inmenso fondo que dicta el castigo "
don dumas