Callan, las voces hallan, brisa que viaja en los salvajes, ¡crueles oleajes!, hiéranme, se esfuman, a la forja de la muerte, tornan
Aún persisto, en brumosa atmósfera lunar, ¡anularme si aún existo!, entre sus alisios, ruidosas campanas, muriendo entre el púrpura de sus mañanas
Las más bellas, ocultándose a mis estrellas, ¡destellan!, como gotas de fina crueldad, rasgando a mi verdad, ruido de un fantasma sin alma
don dumas
No hay comentarios:
Publicar un comentario