| Roger Ballen |
DIOS es noche, cuando cierro los ojos, Dios es la noche
en el peor momento de la tormenta
Se presenta descarnadamente efímero
A mi cuerpo estático, más terrible que el no sueño, como un sello destructor
Y habría amor en esta parálisis absoluta
Llegando a esta nube de lo extraño, a sus malditas redes de confusión, hacia el ruido que rompiendo las calles de sordina y velocidad, anuncian toda ausencia
Yo soy ausencia, de prisiones y reos sobre mi espalda de dolor
Me siento el gran esclavo de los vacíos, grito sobre cada paso, sea ruido antes que hielo,
sueños por delante del atroz miedo.
Duerma el pájaro sombrío
don dumas
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