2 abril 2026
Es tiempo apagado de penumbra y cal
Nuestro ángel se alejó de todo
Del polvo de la tierra
De los miserables deseos
Escombros bajo los brillos de la noche
Mis Orbes buscaban aliento en sus alas
Nunca el dolor desaparece solo
Extraviado amante a los ojos de Orión
!Vuela golondrina!
emergiendo desde mi atónito desgarro
golpeando mis verdes hojas como un viento invisible
con sus ramas vencidas de luz, abriéndome en poesía
Vuela sobre el apagado eclipse,
entre savia blanca, exclamándome hasta enfermarme:
desde mi corazón blando
hasta las siluetas que riegan mis islas
Búscame en las palabras que nos
acompañan
En la destrucción
En el profundo Edén de los desamparados
Azul, las escenas mienten
émbolos del espejismo
yo fuera el hombre entre sueños,
dulce cristal de luciérnaga
Y yo que muero sin llegar
Acaso ¿he muerto sin llegar?
¿Dónde mi alma llorando?
Ocaso de mi trágico despertar
don dumas

Don Dumas somos astronautas: llegamos en el traje espacial placentario y nos vamos entre nubes y gasas, hacia el mundo natural de la muerte. Un abrazo. carlos
ResponderEliminarCarlos, vamos y venimos en un viaje de pretéritos. Gracias
EliminarUn abrazo
Tanta incertidumbre, acaso es un sueño? o realidad?
ResponderEliminarExtraordinaria tu poesía.
Besos
Existimos entre irrealidades y realidades, tan fuerte sea el dolor, así nuestra visión...
EliminarGracias!!
Besoss Luna