
declamando mis palabras peligrosas
Mis doce dedos de leviatán descansan sobre el suave río de su carmín compulsivo
Con el frío de la espera y un oscuro magazine entre mis manos
dibujando su cuadro de grises; aquel testamento del vacío sería solo mío
Mis palabras peligrosas embaucando las altas hierbas de los prados misteriosos del relato, eran sombras de agonías lejanas, ardientes eran sus teorías
Sus grises cuerpos, pasajeras motas revoloteando cual nebulosas mentes de loco,
diseños de la muerte del "navi lungo" pez, ¡escuchad!, los círculos nos hablan
Sus anillos de bruja mancillan un fondo inmaculado, seré reflejo de una canción triste
Soy la triste canción de tu espectro aligerado
An inse factum est