de su obtusa lengua la destrucción del arte novo Y no se deja ver mi fiel decoro en estas tétricas del desolado paisaje
A veces, un viento apagado en ausencia del ruido en el árbol Y a veces, el olvido chirriante, asomó, en un cruel pensamiento impregnando el amplio metal de los preludios
¡Así, la mental confusión!
Nacidos entre la lluvia,
en ausencia del fuego,
inmensidad del hambriento páramo
Cegados
y sepultados por el carbón de las delicias,
en el óxido y en el sexo,
entre la multitud de los vacíos
a los ojos de un padre imperfecto
Y la máquina escondida
Rendidas las manos,
vencidas sus negras venas el pan bajo el puente un aire villano
sacude los pulmones
Y en estas manos de huesos
crecieron palabras de un ser mortal
trazos del arquitecto sin don Negando la pulcritud a las noches
Te sientes lejos de ti
manchados tus tobillos
Humos de industria
Digital desarmonía asomando Conciencia de estrella negra
¿Piensas?
¡Acuéstate!
Tus ojos en el pájaro
Tu corazón de muñeca
Hay señales y hay locura
Solo de tu sangre, un sueño de evolución oscura
Un gramo de rosas rojas y su brusco aroma adherido a los muros de moho Y su vello
pesadilla cubriendo el alimento podrido
¡Llegamos tan pobres! Ante el suceso resplandor Nos hemos hecho viejos, aturdidos, esperando la caída del aligátor
¡Oh! Nuestra mirada expuesta a los símbolos de la muerte Ingente tridente
Del raso paraje rebosando nuestros versos de amoníaco
Hemos navegado
el nombre entre la distancia
atravesada la oscuridad
El mar era negro
El silencio a mi espalda
y la inmensidad ante mis ojos
El azul se mueve,
en forma de olas, entre cuánticas y cielos
de abruptas melodías
Cuando llegue la mañana
Por favor, ¡ahógame!
Soy enemigo de tu silencio,
el profundo
el deseo
el abandono entre tus cabellos grises
El pez caminando en el peor momento de la tormenta
Las escamas de plata, su brillo torturado,
son flores en los esposos
abiertos a sueños sin letras
Se han hecho amantes simientes de las profundidades
de los futuros paisajes,
desde mi vida hasta tu vida,
donde yacen enterrados
hombros trabajados
con el sudor de supervivencia
En esta distancia seca, la lluvia no existe,
ni el pernal la sujeta Solo el cuervo nos atraviesa
El peso de las distancias con el brillo de la estrella soviética
Atrás el silencio,
el camino de la distorsión sonido perfecto de guitarra industrial,
de aceite resbalando sobre las sienes del homo
¡descanse en paz el simio!
Pegajosa entropía, Lucy entre lienzos ¡¡duérmete conmigo!! hasta el final de mi presencia